o Estas en I Noticia I El Pyme...
Sábado, 19 de octubre de 2019 | 16:30
l Redes Sociales

 

Facebook Flickr Twitter Fotolog Youtube RSS

l Noticias La Nueva Opción.cl

l Sorteo Becas Canon
l Socios Estratégicos + Links ne
l
l

lCarlos Pontigo: “Al ABC1 no le gusta que le digan que es ABC1”

Se reconoce barsa, observador de la oportunidad. Ya sea por inscribir dominios web para Bachelet, Goldborne o Longueira 2014 o inundar el mercado de teléfonos chinos apuntando a un segmento que las grandes empresas ignoran. El empresario Carlos Pontigo se viste de Armani, pero chino

 

 

Un afán de falsa modestia o genuina inocencia lo hace llamarse “El Pyme de Chile”. Cuenta que a los 13 años lavaba autos hasta que se ganó la confianza de una familia china que lo incluyó en sus negocios. Años después, Carlos Pontigo administraba una pequeña cadena de jugueterías en Iquique.

Aprendió los rudimentos del negocio, un poco de mandarín y el 2008 sumó a su giro de zapatos y perfumes el de los celulares. Lo orientó especialmente al target que las grandes telefónicas desprecian y llamó a su fórmula “Marketing opcional”. Un estilo que no escatima en arrendar espacio en las micros, volantear sus productos en ferias libres o saturar los canales de TV abierta con infomerciales con mensajes subliminales para PYMES. Una trinchera desde la que espera debilitar "el estigma que pesa sobre las cosas chinas”, asegura.

Antes de eso, en el camino vendió zapatos, lentes y perfumes que testea en Francia pero fabrica en China con las especificaciones del ISP, pero la maquinaria de todo es criolla, una variación genética del chilean way que lo llevó a pensar en estrategias que están al borde de la creatividad del circo de pulgas. En plena crisis económica, carabineros debieron acordonar una de sus tiendas cuando se le ocurrió regalar un perfume a cada cesante que llegara a en busca de un regalo para su mujer el pasado 14 de febrero. Tiempo después lanzó el primer perfume gay que enfureció a la agrupación de minorías sexuales. “Llévatelo gratis –le dijo a su fina clientela- si te gusta cómprame otro. Si no te gusta, escríbeme y dime qué le hace falta”, fue el truco que le valió a Pontigo apariciones en la cadena O Globo, la prensa mexicana y francesa. El retorno es lento, pero abarca tantos giros que el éxito se alterna en números azules.

Convocó a rostros como Omar Gárate y al italiano chucheta Benni, a quienes insertó con sus productos en el canal 22 entre medio de la programación de música ranchera y médicos brujos pseudo ámazónicos. “No me preocupa el nivel de credibilidad que ellos alcanzarían en un Focus Group, pero déjenme decirles, estos rostros son muy queridos, soy testigo de ello y además creyeron en mi y nunca me han cobrado, algo raro, no?, dice. Pero qué viene ahora después del iPhone. Pontigo tiene en lista una partida de teléfonos con capacidad para tres chips diferentes, celulares para niños de 2 años, el tablet chino y la versión orierntal del televisor HD, pero lo que promete revolucionar el mercado es el celular con data show incluído: la oficina de bolsillo total.

Hoy el consumidor ABC1 dejó de pensar en marcas. Todo lo que uno lleva puesto es chino y lo que se quiere es la funcionalidad del gadget, no lo que promete la marca. Por eso instalé showrooms en el Mall Chino de la Estación Central, donde las papas queman, y en el centro de Santiago”, adelanta. “Si te fijas, la mamá y la hija que van a patronato el fin de semana quieren lo mismo que vende Nine West pero a 10 lucas. En mi local de Estación Central, llega la familia ABC1 completa y me pregunta “¿qué valor agregado tiene por ser chino?”, me regatean y piden de regalo las carcazas, los cables y accesorios. Son cosa seria”, explica sobre un público que aunque tiene para una Blackberry de marca, también se vuelca a este teléfono opcional que entre otras ventajas permite instalarle chips de dos compañías distintas para reirse de la aun inaccesible portabilidad numérica.

“¿Porqué?, porque al ABC1 no le gusta que le digan que es ABC1. No le gusta que le digan que es rico, él prefiere decir que es “clase media” aunque tengan una Hummer y sus hijos vayan a las universidades cota mil. Acá todo mundo se maquilla para salir en televisión”, dice en su jerga intuitiva.

Horario oriental

Pontigo lleva unas gafas de sol amarillas, una chaqueta con bordes rojos en el forro como esos Armani que causaban furor en políticos, narcos y otros magnates hace poco. El cuello de una camisa blanca de algodón le cubre la solapa y la gente voltea a verlo como si se tratara de una versión sudaca de un villano de Miami Vice. Él atornilla un teléfono contra su oído con el gesto dramático de una llamada que sería sumamente importante de no ser porque dura exactamente lo de una luz roja.

“Siempre estoy lanzando un anzuelo -dice sobre sus proyectos- Todo el tiempo. Lo que pasa es que el valor agregado de mis productos soy yo. Mira las cosas que genero: ¿Porqué inscribí un dominio en Internet sobre Mattei 2014?, ¿Porqué Lagos Weber, Lavín, Bachelet o Longueira 2014?”, pregunta y enumera sobre sus excentrica astucia.

Los ingredientes para hacer ruido son: 20 mil pesos para comprar un dominio y paciencia. Asegura que no los quiere para vender, sino para regalárselo el día que eventualmente se lo pidan. “Gané un espacio en La Segunda hace poco donde lancé mi apuesta para las elecciones del 2014: Bachelet-Longueira. Y recuerda, yo fui el primero que lo dijo. Por si acaso, acabo de inscribir el de Golborne”. Por si acaso, insiste sobre este sistema intuitivo de tantear el éxito, porque el hombre de gomina y chalecos sin mangas no cree en asesores, sino en su olfato. “Yo prefiero trabajar y vivir en el horario de China, asi que me duermo a las 4 de la mañana y vivo a puro café todo el resto del día”, dice tragándose un capuchino como si fuera un shot de tequila.

En el poco de café quele queda, admite que su próxima meta es la TV Digital. Quiere ser dueño de un canal y dirigir programación temática para la pequeña empresa. “Quiero enseñarle a los demás que se puede y que hay que dejar de ser análogo para muchas cosas. A muchos Pyme les falta ese chip modernizador, esa cultura donde el computador sea más importante que un archivador. Siguen escribiendo en el teclado con dos deditos y prefieren mil veces perforar y archivar sus papeles en una carpeta y después ir ahí a buscarlos”.

El valor de la tecnología es clave, pero Pontigo desconfía de las redes sociales. Delega su Facebook y su twitter en un equipo de confianza. “Yo no abro el Facebook, igual el Twitter es algo personal y por eso prefiero que alguien salude a mis amigs por mí. ¿Cuánta gente termina cerrando sus cuentas?, eso es porque las redes sociales se convierten en una obsesión. Al final pierdes la óptica de cuales son tus prioridades: familia, trabajo, todo”, opina sobre un norte que es el trabajo.

El motor de esa evolución es la competencia, el libre mercado, cree Pontigo. “La competencia “es lo mejor que puede existir en el mundo para un Pyme, aunque diga “no le vendo al grande porque me paga en 30 meses”, no importa. Si facturas 2 millones durante mucho tiempo a la larga vas a terminar facturando 10 millones”, cree.

“La oportunidad, es ser barsa”, dice. Es tener (o crear), por ejemplo, la confianza para pedirle a Marco Enríquez Ominami que escriba el prólogo de su libro “Diálogo social en Chile”. Su filosofía no tiene nada de oriental, pero resulta: “Después de hacer todo esto, yo no voy a quedarme con las ganas de escribir un libro o decirle a una mujer que es linda. Ese es mi lema hoy dia

 

.(Volver)

Web Desarrollo © 2009 I La Nueva Opción LTDA I endiseño I